Soy gitana. Sufro la nostalgia, la rabia y el extraño sentimiento de añorar una lengua que no tuve, que le robaron a mi gente

Me encantaría poder comenzar este artículo con una frase en romanó, una frase simbólica y rimbombante que diera el pistoletazo de salida para contaros el amor profundo que siento por mi lengua, una lengua propia que las leyes racistas de los payos gobernantes no consiguieron exterminar del todo pero que me cercenaron hasta que dejó de ser en mí lo que toda lengua ha de ser: instrumento de comunicación.

Leer artículo completo: pikaramagazine.com