La policía ha identificado a uno de los violentos, aunque no lo han detenido.

Un poco antes de las doce de la mañana de este martes, un bebé ha fallecido en el Hospital Materno Infantil de Granada. Cuando los dos pediatras y una enfermera del área de Neonatología, donde ha ocurrido la muerte, se lo han comunicado a sus familiares, la situación se ha vuelto violenta y los tres profesionales han sido insultados y agredidos. La policía ha identificado a uno de los familiares como uno de los presuntos agresores aunque, según han comunicado a este diario, no lo han detenido, sino que será llamado a declarar en los próximos días. Fayna Gómez, delegada del sindicato de enfermería Satse en el centro y presidenta de su Junta de personal, ha explicado que “mientras hablaban ha acudido toda la familia en torno a los profesionales y ha habido agresión física e insultos para todos, doctores, enfermera y hasta para los guardias jurados que han acudido al incidente”.

Tras la agresión, la Policía Nacional ha montado un dispositivo de seguridad en el hospital que se ha mantenido en pie hasta media tarde. A última hora, la situación ya se había normalizado en el centro médico.

Los golpes y empujones han tenido consecuencias evidentes para la enfermera. Según Gómez, “ha recibido un empujón fuerte contra la puerta lo que ha hecho que haya que tenido que darle varios puntos en la frente”. No ha trascendido si los pediatras también han requerido alguna atención médica de este tipo. Por su parte, la dirección del centro hospitalario ha emitido un comunicado en el que “muestra su más rotunda condena” a esa agresión. Tras lo ocurrido, el centro ha activado el Plan de Prevención y Atención contra las Agresiones del Servicio Andaluz de Salud que, entre otras cosas, pone a disposición de los profesionales agredidos que lo deseen asistencia sanitaria, jurídica así como apoyo psicológico.

La agresión física o intimidación grave contra profesionales sanitarios en el ejercicio de su función pública asistencial, explica el comunicado de la gerencia del centro, viene recogida en el Código Penal como delito de atentado contra la autoridad, y así se han dictado sentencias en diferentes casos con penas que oscilan entre los 12 meses y los 3 años de prisión.

Fayna Gómez ha mostrado su preocupación por la situación en la que viven los profesionales de la medicina. “No debería ocurrir pero venimos a trabajar con miedo porque estas agresiones son demasiado frecuentes”, ha explicado. El próximo jueves, el Sindicato de Enfermería ha convocado una concentración a las 10 de la mañana a las puertas del Hospital Materno Infantil para protestar por esta agresión.

Fuente: elpais.com