Dos analistas políticos han abusado esta semana de tópicos gitanos sin gracia para dar colorido sus argumentos

De maldiciones va el asunto

Dos son las noticias relacionadas con el volcánico clima político reciente del Estado español que no pueden sino llamarnos poderosamente la atención a causa del carácter ciertamente prejuicioso y casposo de sus titulares. En primer lugar, nos encontramos con un artículo escrito por Ferrer Molina para el periódico digital El Español, tituladoLa Maldición Gitana de SánchezPor otra parte, tan solo un día después de éste, aparece, en la sección política “Desde Madrid” de El Periódico, la siguiente noticia: “Pedro Sánchez, Catalunya y la Maldición Gitana” firmada por José Antonio Zarzalejos. Al principio, nos preguntábamos ingenuamente si los redactores de estas noticias estaban iniciados, por vecindad, amistad o amor, -¿quién sabe?- en la desconocida y rica tradición de sabiduría ancestral del Pueblo Gitano. Nos preguntábamos si, quizás, al teñir sus escritos con nobles referencias a la popular costumbre romaní de combatir la injusticia alzando el poder de sus deseos de forma creativa y poética, los autores pretendían lanzar un homenaje a tan singular práctica cultural para la que es necesaria una dosis importante de ingenio, inteligencia creativa y fuerza de carácter. No obstante, tan solo con comenzar a leer los textos en cuestión, coincidimos en clausurar nuestro dilema para aterrizar en la cruda realidad.

El Español y El Periódico

LAS PALABRAS DE SÁNCHEZ, A NOSOTROS Y NOSOTRAS, NO NOS RESUENAN A NADA GITANO

En el caso de Ferrer Molina, quedamos especialmente atónitos, tras desembocar en las primeras líneas de su escrito; he aquí sus palabras: “Ya veremos si cuando haya elecciones ustedes son terceros”, le soltó Pedro Sánchez a Rivera con retumbo de maldición gitana desde la tribuna del Congreso” ¿A qué se refiere el escritor exactamente con la expresión: “… con retumbo a maldición gitana”? Por el momento, se impone la aclaración de algo importante, y es que es evidente que Molina no conoce las características del complejo y culto arte gitano de maldecir la injusticia. Las palabras de Sánchez, a nosotros y nosotras, no nos resuenan a nada gitano, sobre todo después de leer los agradables adjetivos que el periodista les dedica a lo largo de su cortísimo artículo aparecido el 1 de Junio en la citada web: “arrogante”, “gesto ciertamente feo”, etc. Pero paremos aquí, por el momento.

En el caso del escrito de El Periódico, el asunto se complica, ya que Zarzalejos evoca de diferentes maneras lo que, desde su punto de vista, necesita de una reiteración constante para que al público lector le quede claro el carácter “gitano” de las ya célebres palabras de Pedro Sánchez, veamos a qué nos referimos: “…la moción de censura evocaría la maldición gitana según la cual “pleitos tengas y los ganes” , “Si la maldición gitana se encarna con Sánchez en Catalunya …”, “…opta porque a Sánchez le gafe la maldición gitana de “moción de censura presentes y la ganes”. Zarzalejos, además de coincidir en el error de su colega Molina en cuanto a su desconocimiento del arte de la maldición romaní, se anima a crear más “maldiciones” y atribuirles, de nuevo, una falsa autoría “gitana”. No quisiéramos ser destructivos en nuestras observaciones al respecto, pero tenemos que advertir, ya que a ustedes parece interesarles la materia, que para lanzar maldiciones gitanas hace falta más gracia, más esmero y, por supuesto, ser gitano.

ESTAMOS CANSADAS DE FUNCIONAR COMO FILIGRANAS POÉTICAS AL GUSTO DE LOS ESCRITORES DE TURNO

No se equivoquen, hay por ahí no gitanos/as que por su cercana convivencia con nuestra gente, por gozar de su respeto, de su amor y solidaridad, saben lo que hacen. Pero es cierto que todos ellos coinciden en algo fundamental, y es que lo que aprenden de los nuestros lo guardan para permitirlo florecer, no para utilizarlo como meros recursos literarios sin gracia que estimulan los prejuicios y tópicos dominantes sobre nuestro Pueblo. Han de saber, y lo decimos sin acritud, que el Pueblo Gitano no es un contenedor de tópicos para utilizar cuando no se encuentran chascarrillos atractivos con los que edulcorar artículos de opinión sobre el panorama político. Puede que todo esto les parezca excesivo, sin embargo estamos seguros de que conseguirán ver el fondo propositivo de nuestra crítica y apreciar la dignidad romaní de la que surge nuestra indignación. Cansados y cansadas de funcionar como filigranas poéticas al gusto de los escritores de turno, reclamamos respeto. Y sepan que nuestras consideraciones están lejos de ser simplemente morales. Nos mueve el conocimiento de que, por muy inocente que parezca, cada mención que solidifica un tópico, cada escrito en el que se hace innecesariamente mención a nuestra cultura y existencia afianzando estereotipos, representa un mal inimaginable, no solo para nuestro Pueblo, sino para el conjunto de la sociedad en la que vivimos.

Así bien, y para finalizar, nos permitimos el derecho de proporcionar un consejo a nuestros amigos. Tengan cierto cuidado en el uso de las maldiciones, ya que, por muy mediocres y payas que sean, tiene el poder de volverse contra los que las pronuncian. Por si acaso, desde nuestro conocimiento y cariño les enviamos el mejor deseo gitano posible para protegerles de este riesgo con el escudo protector de la sabiduría. Ahora bien, este buen deseo será completamente inútil sin su colaboración y esfuerzo sincero por llevarlo a cabo, a saber: aprendan a respetar la imagen y dignidad pública del Pueblo Gitano.

Revista Contexto