Provocaron el cierre de la biblioteca donde se celebraba el referéndum, se encararon con los Mossos y vitorearon a la Benemérita

“A vosotros os hacemos caso y os respetamos. A ellos no, porque han venido en contra nuestra”. Se lo decía, aunque parezca imposible, un gitano a un Guardia Civil. A la Benemérita sí la iban a respetar, pero no a los Mossos d’Esquadra, que pretendían detenerles por haber roto las urnas del referéndum en un colegio de Gerona. El dispositivo de Benemérita y Policía Nacional ha evitado esta detención, por lo que los gitanos se han posicionado enseguida con quien tradicionalmente ha sido su némesis. El referéndum catalán ha conseguido lo nunca visto: Guardia civiles defendiendo a gitanos y viceversa.

Invasión de la biblioteca

Sucedió en Vilarroja, uno de los barrios más deprimidos de Gerona. Una zona de viviendas de protección oficial construida en los 60. La comunidad gitana es muy numerosa. En el barrio hay una biblioteca que se abrió para la celebración del referéndum. Y a unas 20 personas, principalmente gitanos que se sienten muy españoles, no les pareció bien. Testigos cuentan que el grupo irrumpió en la biblioteca con perros de presa. Agredieron a medio centenar de personas y rompieron las urnas, según el Diari de Girona.

Los incidentes provocaron el cierre de la Biblioteca Ernest Lluch. Los Mossos d’Esquadra iban a proceder a efectuar detenciones, pero finalmente no lo hicieron. La presencia de la Guardia Civil y la Policía Nacional abortó cualquier arresto. Eso provocó los vítores del nutrido grupo de gitanos, que empezaron a increpar desde lejos a los Mossos. “¡Ya nos querían meter la mano porque hemos roto las urnas! ¡Hemos roto las urnas con un par de huevos!”, gritaba triunfal uno de los que se arrogaba la autoría de los hechos, en un vídeo difundido por Todo Radio.

“Estamos con vosotros”

“Estamos con vosotros”, juraba fidelidad un gitano a los agentesmientras exhibía una bandera rojigualda. “Fuera ya los catalanes” le gritaba otro a los Mossos, al tiempo que una mujer les sugería que se fuesen a Andorra. Por el lugar de los hechos pasó un anciano guardia civil retirado al que los gitanos, en un gesto inaudito hasta ayer, le manifestaron su reconocimiento por haber pertenecido al cuerpo. “Aquí un Guardia Civil con dos cojones”, decían a su paso.

Los incidentes provocaron el cierre de la Biblioteca Ernest Lluch. También que los organizadores tuviesen que salir escoltados de Vilarroja por la policía catalana. Una de las chicas que estaba en la organización del acto se echó a llorar por la clausura. El llanto provocó mofas por parte de los gitanos, que rompieron a aplaudir cuando los responsables del referéndum abandonaban el barrio.