Ante la situación de tensión se han producido cargas policiales que han dejado, al menos, un herido. 

La ira volvió a desatarse el miércoles de nuevo entre los vecinos del Pozo Tío Raimundo, en Puente de Vallecas, después de que un hombre de 64 años, Francisco D.C., muriera apuñalado el domingo en el barrio tras una multitudinaria pelea originada por una discusión por unos perros. 

Más de 200 vecinos se desplazaron ayer hasta la casa del clan gitano relacionado con el crimen, en la calle Esteban de Carros. Varios de ellos lanzaron basura y piedras al patio de la vivienda y más tarde prendieron diversas telas y sábanas colgadas del muro que separa el patio de la casa de la calle en lo que era el segundo día de protestas, después de que el martes vecinos quemaran los camiones de la familia a la que supuestamente pertenece el asesino. 

El ataque a la vivienda obligó ayer a intervenir a la Unidad de Antidisturbios de la Policía Nacional. Más de 50 agentes se desplazaron al lugar de los hechos y realizaron cargas policiales contra los manifestantes para evitar que los incidentes fueran a más. 

En las cargas resultó herido al menos un vecino que, según fuentes de Emergencias Madrid, sufrió una brecha en la cabeza y, tras ser atendido por el Samur en un primer momento, fue trasladado al Hospital Infanta Leonor. 

Durante las protestas, en las que se escucharon gritos como «El Pozo, unido, jamás será vencido» o «No somos racistas» y donde se colocaron varias velas encendidas en la calle a modo de altar, los vecinos denunciaron que este clan, además de ser responsable del asesinato, se dedica al menudeo de drogas en las calles del barrio. 

Entre los manifestantes estaba una familiar del fallecido, que aseguró que «el domingo le tocó a mi familia pero le puede tocar a cualquiera». «En invierno no se puede salir a las 20 horas a la calle. La segunda puñalada iba para mi sobrino pero se metió el padre de por medio. A la policía le da miedo venir aquí. Somos personas, no bichos. Esto no es gente, es gentuza. Salen como las ratas de casa». 

Según relató la mujer, la pelea se inició cuando varios miembros de su familia bajaron a la calle a pasear a los perros tras una celebración de cumpleaños. «Alguien del clan le dijo ‘siempre dejáis las cacas de los perros y no las recogéis’ y alguien de mi familia le respondió que era una ‘guarra’ y que la que no recogía la mierda era ella», relató la mujer. «Cuando volvieron de pasear a los perros se encontraron con 15 personas esperando con palos y cuchillos y ahí empezó la pelea», resumió la mujer sobre la reyerta, en la que Francisco recibió una cuchillada por la espalda y en la que resultaron heridos leves otros dos hombres. 

«Aquí el barrio se defiende solo», señalaba otra vecina durante la protesta, y añadía: «¡Qué coño vamos a ser racistas! Protestamos en la calle no por racismo sino porque son asesinos». «Me parece increíble que vengáis aquí solo a grabar esto y no cuando pedimos cívicamente educación y sanidad», protestó otro vecino de la zona. 

El concejal de Puente y Villa de Vallecas, Paco Pérez, se desplazó al lugar donde se producían los incidentes para pedir «la vuelta a la normalidad». «Estamos viviendo una situación de indignación comprensible, pero tenemos que buscar la vuelta a la normalidad en el barrio. Esperamos que los culpables sean detenidos lo antes posible», señaló el concejal. 

«Se trata de una familia muy conflictiva. Hay que examinar su situación. Nadie puede imponer sus normas. Todos, con independencia de su cultura y su raza, deben respetar las que nos hemos puesto entre todos», aseguró el edil Pérez. 

Después de que los agentes frenaran el ataque a la vivienda del clan, numerosos manifestantes continuaron su protesta por el barrio, atacando los coches del citado clan gitano y otras casas en las que viven familiares del presunto asesino. La intención de los manifestantes es continuar con las protestas hoy hasta conseguir que el clan se marche del barrio. 

En la red social Twitter, la portavoz de Ciudadanos, Begoña Villacís, mostró su preocupación por lo que está ocurriendo en Vallecas. «Esto no es nuevo, los vecinos llevan tiempo denunciando la inseguridad, la okupación y los problemas de convivencia. De hecho, en el último pleno Cs reclamó un Consejo de Seguridad. Ahora Madrid y PSOE votaron en contra», afirmó. 

Fuente: elmundo.es