La noche de San José del pasado año marcará para siempre la vida de José Antonio, un taxista valenciano que perdió la visión a causa, supuestamente, de la agresión de un cliente. Una discusión por el importe de la carrera, de 90 euros, desembocó en una disputa con un fatal desenlace.

El acusado, según narró la propia víctima a los medios, se abalanzó sobre él y le arrancó los ojos. Ahora, el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Ontinyent ha procesado al supuesto autor de los hechos al apreciar indicios de un delito de lesiones y otro de robo con violencia. La resolución supone el final de la instrucción.

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