Tía Rosa ‘la del Delantal’, Pilar García, Gema García y Malena Soto narran sus experiencias como vecina, sindicalista, empresaria y camarera del Prendimiento.

¿Qué tienen en común Tía Rosa Moneo Vargas, más conocida como Tía Rosa ‘la del Delantal’, Malena Soto, camarera de la Hermandad del Prendimiento, Gema García Bermúdez, presidenta de la Asociación de Reyes Magos de Jerez y de la Asociación de Mujeres Empresarias de la provincia de Cádiz, y Pilar García Pantoja, representante sindical de UGT? Pues que las cuatro son referentes gitanas en modelos de participación ciudadana y líderes en sus ámbitos, totalmente contrapuestos entre ellos. Cada una de ellas ha roto estereotipos en la comunidad gitana y ha dado un paso al frente cuando debía hacerlo y la Fundación Secretariado Gitano en Jerez lo ha tenido muy en cuenta este año, eligiéndolas para una mesa de experiencia por el Día del Gitano Andaluz, moderada por Felipa Medrano, que se celebró el pasado viernes en el Centro Andaluz de Flamenco. 
 
La más veterana es Luisa Vargas Fernández, Tía Rosa ‘la del Delantal’. A sus 80 años recuerda perfectamente cómo con sólo 14 llevaba a su hermano pequeño al puesto de la Plaza de Abastos donde trabajaba su madre para que le diera el pecho. Con 13 años uno de sus planes obligados era ir con sus amigas a la esquina del Teatro Villamarta “para ver los carteles, porque no teníamos dinero” y ver a los mejores cantaores del momento en El Cantábrico. “Tiene 80 años y es la primera vez que participa en algo así”, señala Claudia, periodista y una de sus diez nietos, presumiendo de abuela al término del acto. 
 
Pero Rosa no es nueva en esto de las cámaras. Vecina de La Plazuela durante 45 años, en 2018 tenía que abandonar su casa por los problemas de salud de su marido, pero antes fue homenajeada por todos los que la querían en el barrio, descubriendo una foto mural en tamaño gigante en una de las fachadas de San Miguel. “Me tuvieron todo el día sin teléfono, sin ir a comprar el pan ni sacar la basura”, señalaba para hablar de su experiencia televisiva en El Hormiguero y de las “cuatro horas que me tuvieron grabando”. Ha guisado para toda su familia desde que era muy jovencita “cuando llegaba de limpiar y todavía guiso para todos”, relata esta vecina entrañable y fan declarada de la Peña de la Bulería. 
 
Pilar García Pantoja, de 58 años, se afilió a las Juventudes Socialistas en el año 79, con 18 años, y empezó en UGT en el 82. Ella lo veía como una decisión más, “no le daba importancia”, al contrario de lo que opinaban sus padres. “Dormía en la habitación de al lado y escuchaba a mi padre decirle a mi madre: tu hija ha montado un partido político y la van a fusilar”, relata ahora entre risas. Su caso también es un ejemplo de superación de barreras por partida doble: por ser mujer y por ser gitana. “No sabía hacer la o con un canuto, pero me saqué el Graduado Escolar en la calle Vicario y he colaborado en todo en lo que he podido: negociaciones sindicales de convenio, actividad política (fue en las listas de las municipales del 82 con Blanca Alcántara)”. 
 
Las ‘primeras’ en su ámbito 
 
Gema García Bermúdez, de 50 años, es la primera mujer que ostenta la presidencia de la Asociación de los Reyes Magos y preside además la Asociación de Mujeres Empresarias de la Provincia de Cádiz. Fue además Rey Baltasar. En su casa eran cuatro hermanos, su madre era gitana, “pero todos éramos alguien en la familia, no tenía más responsabilidad que ellos”. Empezó la carrera de Derecho, pero tuvo que dejarla por circunstancias familiares, pero nunca tiró la toalla. “Con 40 años juré que no me moría sin hacer Derecho y me la saqué con dos niños pequeños”. Casada y al frente de una clínica de fisioterapia con su marido, hasta el año 2000 fue una de las pocas mujeres que formaba parte de la Cámara de Comercio de Jerez. Sabe que, sólo por ser mujer, “tenemos que andar demostrándolo, pero si nos lo proponemos, dominaremos el mundo”. 
 
Malena Soto, de 43 años, es la primera mujer gitana camarera de la Hermandad del Prendimiento. Ayuda a vestir a las imágenes. “Soy una privilegiada de la vida”, señala para referirse a su papel, consciente de que el mundo cofrade tradicionalmente siempre ha sido “un mundo de hombres”. Afortunadamente, las cosas están cambiando. “No estoy en la Junta de Gobierno, pero noto que cada vez me piden más consejos”, concluye. 
 
El acto de celebración del Día del Gitano Andaluz del pasado viernes concluyó con el reconocimiento a Victoria Vargas como Gitana Andaluza Referente 2019. A la joven invidente no le faltan méritos: “Trabajadora incansable”, perseverancia y esfuerzo, su ímpetu por superarse y su compromiso con las causas sociales.  

Medio: Andalucía Información  

Fuente: andaluciainformacion.es

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