La creación, difusión y asentamiento en la conciencia y la memoria colectiva del tópico sobre los gitanos y lo gitano tiene multitud de causas y fuentes. En cuanto a estas, podemos señalar las pretendidamente eruditas y académicas, las folclóricas, las literarias y las periodísticas. Todas ellas constituyen la base de citas, referencias, citas de citas y referencias de referencias de multitud de escritos gitanescos y antigitanos desde el siglo XV hasta hoy. En su mayoría, tanto estos escritos como sus fuentes, tienen en común una visión etnocentrista y una absoluta falta de rigor académico y objetividad. En consecuencia, en el caso del estereotipo sobre los gitanos, como en el de todos los tópicos sobre comunidades marcadas de la historia, la argumentación está basada fundamentalmente en:

1) La negación de toda seña de identidad. En este caso la negación da lugar a la teoría de la secta del gitanismo (conspiración internacional de todos los gitanos para el robo, la estafa y el sabotaje).

2) La deshumanización y consiguiente bestialización de los gitanos. La creación de una imagen del gitano carente de todo rasgo humano. Los gitanos son presentados como monstruos egoístas sin ninguna empatía hacia los demás, como sospechosos, traidores, ladrones y criminales en potencia, capaces de cualquier maldad, en resumen, como un auténtico peligro social.

En estos tiempos de globalización se hace indispensable la conciencia crítica de la identidad y la búsqueda de la excelencia cultural. Por este motivo me propongo, tomando como base el Discurso contra los gitanos de Juan de Quiñones, la revisión y reflexión sobre el tópico de los gitanos y lo gitano, sin duda uno de los más marcados y conocidos de la cultura española, con el fin de fomentar la interculturalidad, poner en valor la aportación de la cultura gitana a la cultura española, europea y universal y favorecer el desarrollo de la consciencia de la identidad gitana.

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