El centro cultural La Virreina reivindica en la exposición «Días de ira. Comunismo libertario, gitanos flamencos y realismo de vanguardia» al pintor, cartelista y poeta gitano Helios Gómez (Sevilla, 1905 – Barcelona, 1956), un artista realista, populista, y al mismo tiempo, vanguardista.

Conocido y desconocido a la vez, Helios Gómez (Sevilla, 1905 – Barcelona, 1956) es, como ha dicho el comisario de la muestra, Pedro G. Romero, «un artista de trayectoria singular, que se reconocía como sevillano, gitano y barcelonés, y estaba inscrito en algunas de las más interesantes redes de creación de su tiempo».

 Romero considera pertinente revisar y reivindicar la figura de Helios Gómez, «a la vez anacrónico y adelantado a su época, artista realista, populista y de vanguardia, activista político y gitanista militante, comunista libertario y flamenco de los que cantan y bailan».

Es en el laboratorio de la vanguardia donde Helios Gómez encontró un espacio radical y libre para dar síntesis a elementos dispares, incluso a las heterodoxias con que le tocó convivir.

«Cercano al ultraísmo al principio, dadá-constructivista después y productivista hasta el final de la Guerra Civil, de la que sale agarrado al sobrerrealismo, es desde esa experimentación y experiencia que la resolución de sus trabajos puede releerse hoy día desde el llamado giro gráfico».

Según esa lectura, en la obra de Gómez «no solo se privilegia el grafismo y la tipografía como técnicas de partida, sino que también recurre a aplicaciones provenientes de la vieja xilografía artesanal en la propaganda de agitación (agitprop), la cartelería, el activismo, la prensa o el mural público».

También su militancia anarquista toma una deriva curiosa: se formó entre el socialismo masón de su padre y la tutoría de Felipe Alaiz en Sevilla cuando dirigía el periódico libertario «Solidaridad Obrera», pasó después por «un comunismo libertario» y, en medio de la guerra, a contracorriente, regresó al anarquismo para, tras la derrota de 1939 centrarse en fórmulas asociacionistas andalucistas —fundó la Casa de Andalucía en Barcelona— y gitanistas.

La revisión del trabajo de Gómez propuesta por Romero intenta mostrar su obra en los contextos culturales, sociales y políticos que atravesó: «La importancia de su gráfica y el reconocimiento de sus trazos están fuera de toda duda y tiene una presencia abrumadora en muchos de los trabajos —libros, películas, ensayos— que siguieron a la Guerra Civil, aunque muchas veces no aparezca convenientemente citado».

La obra de Gómez entronca con los ultraístas sevillanos, los dadá-constructivistas de Alemania o con el sindicato de artistas gráficos que puso en marcha en plena Guerra Civil, pero también con los gitanos, con el giro político que quiso imprimir a su rasgo identitario, con los flamencos, un ámbito expresivo al que se sentía ligado, o con el proletariado.

«Capilla Gitana» (1948-1954, prisión Modelo de Barcelona); «Evacuación», obra que se expuso en el Pabellón de la República Española en la Exposición Internacional de París (1937), hoy depositada en el MNAC; una fotografía de Helios Gómez e Ira Weber en su estudio de Moscú (1932-1933) o portadas de revistas en las que aparecen sus ilustraciones son algunas de las obras exhibidas en La Virreina.

Junto a la exposición de Gómez, La Virreina acoge también desde este jueves la muestra «Pensando en bucle», una instalación audiovisual de tres videocollage del filósofo, cri´tico de arte y teórico de los medios Boris Groys (Berli´n Oriental, 1947), comisariada por Manuel Fonta´n del Junco.

En esta instalación audiovisual Groys se ha apropiado de fragmentos de películas y documentales, combinando cada uno de los tres collages fílmicos resultantes con un ensayo de viva voz.

Fuente: La Vanguardia

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